Oh, Jesús mío, que dijiste: "En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y
encontrareis, llama y os abrirán" -He ahí porque yo llamo, yo busco, yo pido la gracia: (mencione el favor que desea)
Padre
Nuestro, Ave María y Gloria. Sagrado Corazón de Jesús, confío en Ti.
II
Oh, Jesús
mío, que dijiste: "En verdad os dijo todo aquello que pidiereis en mi nombre a mi Padre, El os lo concederá" -He ahí porque
al Eterno Padre, en Tu nombre, yo pido la gracia...
Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Sagrado Corazón de Jesús,
confío en Ti.
III
Oh, Jesús mío, que dijiste: "En verdad os digo, pasarán los cielos y
la tierra, pero mis palabras jamas" -He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras, yo pido la gracia...
Padre
Nuestro, Ave María y Gloria. Sagrado Corazón de Jesús, confío en Ti.
Oración final
Oh,
Sagrado Corazón de Jesús, al cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros pobres pecadores
y concédenos las gracias que pedimos por medio del inmaculado, Corazón de María, tu y nuestra tierna Madre.
San José,
Padre Putativo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.
Dios te salve...
NOVENA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS Recitada diariamente por el San Pío de Pietrelchina por
todos aquellos que le solicitaban sus oraciones.
1.- Oh Jesús mío, habéis dicho: “En verdad os digo, pedid y
recibiréis; buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá.”
He aquí que llamo busco y pido la gracia de.......................
Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre, etc. Sagrado Corazón de Jesús en Vos
confío.
2.- Oh Jesús mío, habéis dicho: “En verdad os digo, lo que
se pidiese a Mi Padre en Mi Nombre, EL lo dará a vosotros.”
He aquí que en vuestro nombre, le pido al Padre Celestial la gracia de............................
Padre Nuestro, Ave María,, Gloria al Padre, etc. Sagrado Corazón de Jesús en
Vos confío.
3.- Oh Jesús mío, habéis dicho: “ En verdad os digo, que el
cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán jamás.”
He aquí que, animado por Vuestra infalibles palabras, ahora pido la gracia de............
Padre Nuestro, Ave María,, Gloria al Padre, etc. Sagrado Corazón de Jesús en
Vos confío.
Oh! Sagrado Corazón de Jesús, solamente una cosa se os ha de ser imposible y
eso consiste en no tener compasión de los afligidos. Te piedad de nosotros miserables pecadores y conceded la gracia que os
pedimos, mediante el Doloroso e Inmaculado Corazón de María, Vuestra tierna Madre, y nuestra Madre compasiva.
Rezad “La Salve” y añádase la siguiente jaculatoria:
San José, Padre Guardián de Jesús, rogad por nosotros.
ACTO DE DESAGRAVIO DE PÍO XI
¡Oh dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago,
de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! Vednos postrados ante vuestro altar, para reparar, con especiales
homenajes de honor, la frialdad indigna de los hombres y las injurias con que, en todas partes, hieren vuestro amantísimo
Corazón.
Mas recordando que también nosotros alguna vez nos manchamos con tal indignidad
de la cual nos dolemos ahora vivamente, deseamos, ante todo, obtener para nuestras almas vuestra divina misericordia, dispuestos
a reparar, con voluntaria expiación, no sólo nuestros propios pecados, sino también los de aquellos que, alejados del camino
de la salvación y obstinados en su infidelidad, o no quieren seguiros como a Pastor y Guía, o, conculcando las promesas del
Bautismo, han sacudido el suavísimo yugo de vuestra ley.
Nosotros queremos expiar tan abominables pecados, especialmente la inmodestia
y la deshonestidad de la vida y de los vestidos, las innumerables asechanzas tendidas contra las almas inocentes, la profanación
de los días festivos, las execrables injurias proferidas contra vos y contra vuestros Santos, los insultos dirigidos a vuestro
Vicario y al Orden Sacerdotal, las negligencias y horribles sacrilegios con que es profanado el mismo Sacramento del amor
y, en fin, los públicos pecados de las naciones que oponen resistencia a los derechos y al magisterio de la Iglesia por vos
fundada.
¡Ojalá que nos fuese dado lavar tantos crímenes con nuestra propia sangre! Mas,
entretanto, como reparación del honor divino conculcado, uniéndola con la expiación de la Virgen vuestra Madre, de los Santos
y de las almas buenas, os ofrecemos la satisfacción que vos mismo ofrecisteis un día sobre la cruz al Eterno Padre y que diariamente
se renueva en nuestros altares, prometiendo de todo corazón que, en cuanto nos sea posible y mediante el auxilio de vuestra
gracia, repararemos los pecados propios y ajenos y la indiferencia de las almas hacia vuestro amor, oponiendo la firmeza en
la fe, la inocencia de la vida y la observancia perfecta de la ley evangélica, sobre todo de la caridad, mientras nos esforzamos
además por impedir que seáis injuriado y por atraer a cuantos podamos para que vayan en vuestro seguimiento.
¡Oh benignísimo Jesús! Por intercesión de la Santísima Virgen María Reparadora,
os suplicamos que recibáis este voluntario acto de reparación; concedednos que seamos fieles a vuestros mandatos y a vuestro
servicio hasta la muerte y otorgadnos el don de la perseverancia, con el cual lleguemos felizmente a la gloria, donde, en
unión del Padre y del Espíritu Santo, vivís y reináis, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.