1Estos, pues, son los
mandamientos, los estatutos y los juicios que el SEÑOR vuestro Dios me ha mandado que os enseñe, para que los pongáis por
obra en la tierra que vais a poseer,
2para que temas al SEÑOR
tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te ordeno, tú y tus hijos y tus nietos, todos los días de
tu vida, para que tus días sean prolongados.
3Escucha, pues, oh Israel,
y cuida de hacerlo, para que te vaya bien y te multipliques en gran manera, en una tierra que mana leche y miel, tal como
el SEÑOR, el Dios de tus padres, te ha prometido.
4Escucha, oh Israel,
el SEÑOR es nuestro Dios, el SEÑOR uno es.
5Amarás al SEÑOR tu Dios
con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza.
6Y estas palabras que
yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
7y diligentemente las
enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y
cuando te levantes.
8Y las atarás como una
señal a tu mano, y serán por insignias entre tus ojos.
9Y las escribirás en
los postes de tu casa y en tus puertas.
Proverbios 20:7
7 Camina en su integridad
el justo; Sus hijos son dichosos después de él.